Pymes, autónomos y el coste de no hacer nada

Pymes y autónomos nos encontramos en un momento muy relevante dentro de nuestras organizaciones. La pandemia ha trastocado los planes de todas las organizaciones, remarcando grandes diferencias entre aquellas empresas cuyo personal, sus procesos y sus herramientas están adaptadas al contexto tecnológico actual y las que no.

Elegir la inacción sobre la acción, no hacer nada esperando a que todo pase impide el crecimiento y la innovación. De hecho nos atrevemos a asegurar que esa “opción segura” no es para nada segura. Ya que mientras tu empresa se mantiene quieta, haciendo lo que siempre ha hecho y consiguiendo resultados cada vez peores. Hay otras empresas de tu sector que se están moviendo y eso te va a suponer un elevado coste.

¿Qué pasará con tu negocio si no haces nada (diferente) dentro de 6 meses? ¿Qué ocurrirá en un año? ¿y en 4 años?  Nosotros no tenemos ninguna duda: el precio de invertir hoy, es menor que el coste de no hacer nada. Debemos dejar de pensar que el futuro va a ser una replica del pasado tras el paréntesis de la pandemia. Al margen del coronavirus que lo ha acelerado todo, pymes y autónomos llevaban tiempo sufriendo diversas problemáticas:

  • Estancamiento en las ventas.
  • Dificultad para generar nuevos clientes.
  • Dificultad en la gestión de los datos (internos, externos)

Pymes y autónomos 5 factores que impiden avanzar e innovar

Para solucionar estas problemáticas mantenerse en el inmovilismo no es una opción. Hemos definido 5 factores que impiden a pymes y autónomos evolucionar, innovar y superar estas problemáticas. Ser capaces de visualizarlos y responder convenientemente a estas objeciones y desafíos internos es el primer y mayor reto que tenemos por delante.

La forma en la que siempre se han hecho las cosas

Este es un lastre para muchas compañías. El mundo cambia y evoluciona. Nuestros clientes también.  La inercia no va a tirar para siempre de la empresa. Como en la naturaleza esta propiedad suele encontrar a otras fuerzas empresas, que hacen cambiar su estado de movimiento.

Y llega el día en el pymes y autónomos que eligen no hacer nada se preguntan cómo es posible que esas empresas con un producto/servicio inferior al suyo, consiguen un éxito mayor.  El coste de no hacer nada va a suponer un precio muy elevado.

La carga de trabajo

Suele ser una excusa para no modificar la forma de trabajar, para no invertir en nuevos procesos o en  personal o en herramientas. En definitiva, para no hacer nada (diferente) y sin embargo querer obtener resultados distintos. Si la empresa tiene una excesiva carga de trabajo y esta no se ve reflejada en la facturación, con toda probabilidad está llevando a cabo su trabajo a través de procesos obsoletos que se pueden automatizar en gran medida. Eso dejaría espacio para enfocarse en otras labores más productivas.

Si el equipo comercial, por ejemplo, tiene una gran carga de trabajo y sin embargo no consigue los resultados deseados implementar una estrategia customer center, utilizar herramientas que faciliten la gestión y el seguimiento de los clientes de una forma automatizada. Trabajar en la captación de nuevos contactos que ayude a generar nuevos clientes, parece más lógico que no hacer nada. Es decir, seguir soportando esa elevada carga de trabajo y viendo como decrece la facturación.

La ceguera empresarial

Superarla es uno de los desafíos más difíciles. Vivimos en nuestra burbuja empresarial creemos que todos los autónomos y pymes están igual y no nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor. Siempre hemos tomado decisiones en base a nuestra intuición, no disponemos de datos objetivos. Además pensamos que somos mejores que nuestra competencia y por tanto no necesitamos hacer nada. Eso nos impide evolucionar y adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes. Nuevamente el coste de no hacer nada va a suponer un precio muy elevado.

El miedo

Tenemos grabado eso de que “quien se mueve no sale en la foto” El miedo a cometer errores al introducir cambios nos impide evolucionar. En ocasiones hablamos de cosas pequeñas: el modo en el que gestionamos las redes sociales de la empresa. Otras hablamos de temas más grandes: contratar un consultor que inicie la transformación digital de la empresa.

Sean decisiones grandes o pequeñas, el problema es que mientras nosotros estamos cómodos no haciendo nada y esperando a que el entorno/la situación cambie, es más que probable que alguno de nuestros competidores si que esté acometiendo estos cambios (grandes o pequeños) que sin duda le hará avanzar y conseguir una doble ventaja competitiva frente a nuestra inacción.

La inversión

En base a nuestra experiencia en la mayor parte de los casos el problema casi nunca es económico. Si en una pyme hay un líder, o un autónomo está convencido de que para mejorar su facturación debe acometer ciertas acciones, hará lo posible para que la inversión (en función de la realidad de la organización) no sea un problema.

Lo que ocurre es que las objeciones anteriores: La forma en la que se han hecho las cosas siempre, la carga de trabajo, la ceguera empresarial y el miedo, impiden ver que estamos ante la decisión correcta y por tanto la inversión es sólo la excusa para no hacer nada.

Si lideras una pyme o eres autónomo,  te sientes reflejado de algún modo en el texto y necesitas asesoramiento puedes contactarnos por email  por teléfono o directamente concertar una reunión En nuestro equipo contamos con especialistas en transformación digital, especialistas en redes sociales. Contamos con soluciones para atraer clientes, soluciones de gestión empresarial, soluciones para la gestión eficiente de equipos y por encima de todo somos una empresa centrada en las necesidades de nuestros clientes. Trabajamos para que tu empresa crezca y de este modo nosotros crezcamos contigo.

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